sábado, 30 de agosto de 2025

ESTEFANÍA Y PEDRUSQUETE




Nunca pierdas la esperanza, porque hay gente pa'tó... Alejo, sin ir más lejos, de profesión repostero y activista a media jornada, se enamoró de Estefanía sin remedio, que era morena pero se tocaba con purpurina el cabello, que resaltaba así en flecos dorados sobre la brillante negrura. Sobre el ojo izquierdo traía, con ocelo pintado a veces, tafeta de bayeta, sujeta con cordón a la cabeza, pero su ojo derecho era animal movedizo, luminoso, inteligente, soñador..., glauco casi siempre como los iris de Atenea, no obstante cambiar de color según su estado emocional, del todo imprevisible.

martes, 19 de agosto de 2025

ORENCIO, guitarrista manco

 


Siendo nene, a Orencio de Chuldenia le comió un cerdo la mano derecha. Sucedió en un descuido de su abuela sorda, que se hallaba al cuidado de la criatura mientras su madre trabajaba en la caja de una Gran Superficie. La abuela no superó aquel disgusto, perdió el apetito, solicitó eutanasia asistida, mas no la necesitó porque se consumió en dos semanas. Así pues, Orencio quedó manco con ocho años y sujeto a miradas indecorosas por parte de sus condiscípulos y a insolidarios morbos de otros tunantes en la ludoteca del pueblo.