jueves, 28 de noviembre de 2019

EL PUENTE DE LOS PEROS


 
Entrada triunfal de Jaime I el Conquistador a Valencia

Tras cumplir entrenamiento en el gimnasio de las virtudes, Critilo y Andrenio, los dos protagonistas de El Criticón gracianesco ansían ascender a la corte de la heroica reina de la estimación, por nombre Honoria, en cuyos salones y como tercera dama luce su veleidad la Fama, hermana casquivana de la segunda dama, más seria y recatada que aquella, de nombre Gloria. Pero los presuntos héroes de Gracián se encuentran entonces con el temido y famoso Puente de los Peros.

sábado, 21 de septiembre de 2019

VIRTELIA Y LA CULEBRA

Malpolon monspessulanus

Vestía la sabia Virtelia, educadora en buenos costumbres, cándidos armiños y rayos de aurora anidaban en sus cabellos. Miraba con buenos ojos, siempre con boca risueña. Por mucha que fuera su justa indignación, jamás mostraba dientes ni levantaba la voz a sus enemigos, los vicios.

A una madre que mucho salía y gastaba, y mucho se divertía, pero luchaba por enderezar la conducta de su díscola hija, contó Virtelia lo que sucedió a la culebra con su culebrilla, que, viéndola andar torcida, se le enfrentó riñéndola a gritos y mandole andar derecha: 

- Madre mía -respondió la hija- enséñame tú a proceder. Tengo que ver cómo caminas.

Probó la madre y viéndose que andaba más torcida que la hija, ésta replicó: 

- En verdad, madre, que si las mías son vueltas, ¡las tuyas son revueltas!.

La voluntad mueve, el ejemplo arrastra.

(Paráfrasis a partir de El Criticón II, de Gracián)

sábado, 20 de julio de 2019

GÉNESIS GNÓSTICO

Orquídea paloma

Las cosas no son exactamente como se contaron -dijo Charly Ojoderrabo, el Enano gnóstico, a Ibsac el judío...

Es cierto que Dios creó el mundo y le pareció bueno, pero luego siguió mirando y aquel planeta tan bien ordenado le resultó insulso, aburrido, mero esbozo.  Así que llamó al diablo, su subordinado más que su enemigo, encargándole que le pusiera algo de desorden y pizca de picardía a su borrador.

lunes, 1 de julio de 2019

SIBILAS DÉLFICA Y ERITREA. LA DESTRUCCIÓN DE ROMA

Sibila Délfica pintada por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina hacia 1500.

VOCES ERRANTES E IMPERIOS EFÍMEROS

 Cuentan que reinando Rómulo en Roma y Ezequías en Judea nació una mujer en la ciudad de Tarento que fue llamada Délfica, tenida por ilustre y por extraordinaria adivina, profetisa y sibila. Profetizó la destrucción de Cartago, la prosperidad de Roma, la ruina de Capua, la gloria de Grecia y una gran peste en Italia.

viernes, 28 de junio de 2019

FALSAS VESTALES

PAULO HURUS CONTRADICE A BOCACCIO A PROPÓSITO DE LA GRANDEZA DE REA YLIA, SACRÍLEGA VESTAL Y MADRE DE RÓMULO Y REMO


Cuentan que los descendientes del príncipe troyano Eneas fundaron en Italia una legendaria ciudad que Amulio tiranizó tras destituir a su hermano mayor Numitor (o Múnitor) y asesinar a todos sus hijos varones. Sólo se libró de la muerte su única hija, Rea Silvia, a la que su tío Amulio obligó a hacer voto de castidad, consagrada como sacerdotisa de Vesta, diosa del hogar, para que no tuviera descendientes que con el tiempo y el conocimiento de sus delitos le disputaran el trono.

Ilustración para el tratado De las mujeres ilustres de Bocaccio, 1474,
una de las pocas muestras históricas de lencería medieval.
La obra de Bocaccio fue traducida, comentada y editada en castellano por Paulo Hurus,
alemán de Constancia, en Zaragoza (1494).

domingo, 31 de marzo de 2019

PERAL DE MISERIA

Abeja carpintera (Xylocopa violácea) libando flores de un peral


La vieja Miseria vivía de las ayudas sociales y de la caridad cristiana. Tenía casucha propia de dos plantas en el arrabal, destartalada y sombría. Todavía le cedían para alimentar a un perro milrrazas de nombre Roñoso y aún contaba con un diminuto huerto y un peral, cuyos frutos le robaban los rapaces del pueblo haciendo cómplice a Roñoso con un mendrugo duro o mohoso.

martes, 22 de mayo de 2018

TODOS BASTARDOS



Cuenta el señor de Nancy al sochantre de Cunqueiro que su madre, tras estériles y fracasados amores, acabó de pupila en un tapadillo explotado por un peinador marsellés de orientación ambigua. Nunca supo el señor de Nancy con seguridad quien fecundó esas entrañas, pero su madre, aunque no tenía por entonces cortejo fijo, insistió en que debía de ser engendro de un tabernero, pues desde la noche en que le alivió, le habían dado sofocos vespertinos con mareos, señal segura -entendía ella- de que la había dejado preñada y bien preñada, de una sola vez.