martes, 7 de febrero de 2023

LUZMIRO EN BUROCRÓN

ARPESTOSA

 Luzmiro Matratás sabía cómo conducirse con éxito en su oficio, pero no sabía qué hacer en Burocrón para que se le hiciera justicia. Se estaba volviendo loco de indignación. La administración de aquel planeta remoto le tenía maltratado y muy cabreado. 

Su trabajo consistía en saltar con su bien nutrido equipo de artefactos, robots y biotecnólogos, desde un planeta a otro, ofreciendo sus servicios de exterminador de especies muy dañinas. No le faltaba faena a su empresa, a lo largo de las espirales externas de la galaxia llamada Vía Láctea. 

Cicatero Racañón, Presidente autoritario del planeta unificado Burocrón, le había solicitado con gran urgencia.  Había reclamado con angustia los servicios de su empresa como si unas arenas movedizas estuviesen a punto de tragarse a él y a todos sus súbditos, prometiéndole a cambio el oro y el moro.

Luzmiro y su equipo de ciber-organismos altamente cualificados habían cumplido en un periquete, acabando con la abominable raza de Las Arpestosas, criaturas diseñadas y escapadas accidentalmente (por descuido y desidia) de un laboratorio de biotecnología de Burocrón. Las arpestosas eran bestezuelas volantes que se reproducían por partenogénesis telitóquica con más facilidad que lombrices y polillas, infestando cultivos, estropeando canales acuíferos, quemando redes eléctricas e incluso introduciéndose en los hogares para robar en alacenas y frigoríficos, pues no carecían del todo de astucia práctica.

Sin embargo, cuando Luzmiro reclamó la paga por sus gastos y competentes servicios, el Presidente Cicatero no quiso o no pudo saldar la factura, minuta tan formal que incluía un eco-impuesto interplanetario. El Presi se escaqueó y olvidó su compromiso, echando la culpa a la burocracia de su mundo: que había que confeccionar un protocolo especial para el caso, que tenía que contar con la aprobación del Senado, que había que reunir el Consejo Nacional, previa aprobación de mediciones, infografías 3D, etc., etc.

Luzmiro desesperaba en la espera. Iba de acá para allá pagándose el transporte y la comida. El Tesorero de la República Constitucional le acogió con buenas palabras pero le despidió diciéndole que no sabía cómo podría formalizar el pago, que no estaba previsto tal dispendio en el ordenamiento jurídico presente. Él tenía que ajustarse a lo mandado por el poder legislativo, él era sólo "un mandado", y las Cortes estaban de vacaciones. Hasta que los diputados no elaborasen nuevas leyes...

Luzmiro fue de Ministerio en Ministerio a sugerencia del Presidente autoritario, el cual, muy paradójicamente, parecía carecer por completo de autoridad... Desde el Ministerio de Defensa al Ministerio de Salud Pública, de caja en caja (y para pagos sólo las abrían del alba al desayuno)... ¡Siempre faltaba alguna instancia, un sello, algún archivo digital. Fue obligado a redactar una biografía personal y un historial completo de su empresa interplanetaria. Se vio obligado a conseguir la nacionalidad burocroniense, sin alcanzar por eso a que le pagaran.

Entonces, hastiado pero enérgico, fastidiado pero no vencido, recordó la antigua historia del Flautista de Hamelín. No pensó en secuestrar a los niños de Burocrón (Luzmiro era un buen tipo), aunque no eran muchos, pues resultaban caros. 

Meditó, meditó..., quiero decir que pensó en vengarse e ingenió el modo. Como guardaba en su nave un registro genético de todos los bichos y monstruos que había exterminado en cientos de sistemas estelares, procedió a la desextinción de una arpestosa. Lo consiguió al cabo de tres semanas burocronienses, y pronto la arpestosa se multiplicó por cien, y las cien por mil... Las liberó a todas y partió con todo su equipo rumbo a casa, saltando el espacio-tiempo a través de un túnel de gusano.

No se había jubilado todavía, cuando Luzmiro supo que el planeta Burocrón había dejado de emitir información codificada e inteligible. Sin duda, las voraces arpestosas habían acabado con toda su vida inteligente, y de paso con toda su apestosa y estéril burocracia.

domingo, 5 de febrero de 2023

ELECTROBARDO EN OFERTA


 Ciberpoeta, también llamado Electrobardo, ha sido modelado cibernéticamente por el ingeniero estelar Trurl mediante un hardware de circuitos lógicos y emocionales, estos últimos reforzados y entrecuzados con nódulos armónicos. 

En su producción, el gran maestro cibernético añadió un filtro filosófico estrangulador de problemas existenciales, para que Ciberpoeta no se obsesionara ni se fuese por las ramas de la especulación teórica. Lo consiguió añadiendo al filtro e incorporando a la máquina egocentrizadores autoguiados con acople narcisista. 

Todo eso no hubiese bastado sin el agregado de un software inmenso compuesto por centenares de bibliotecas poéticas y con muchísimos textos de autores consagrados en todos los idiomas conocidos. Hemos de decir que Trurl puso el trabajo, la sudor y el talento cibernético, pero la idea se la proporcionó el famoso psicólogo, matemático y reconocido literato, Estanislao Lem (medio polaco medio ucraniano), famoso autor de Ciberiada (1965).

A petición del propietario o usuario, Electrobardo es capaz de formular desde sencillos epigramas y procaces romances, desde breves eslóganes publicitarios o propagandísticos, hasta complejas palinodias para suplicar perdón a cualquier dama feminista, o largos y entrañables poemas gnómicos para reprender a un hijo u orientar a una prosélita rebelde. Todo ello mediante outputs orales o escritos, recitados o cantados, en registro masculino o femenino, de soprano a contralto o de contratenor angelical a bajo profundo.

El Ciberpoeta es competente para celebrar el Amor en verso o lamentar la Muerte mediante emocionantes elegías salpimentadas con melismas quejosos y refinados ayes que le harán llorar hasta desahogarse del todo. Sus creaciones pueden referir al origen y al destino, especular sobre el bien y el mal, en ellas puede mostrarse asceta, místico o libertino, y esto en un lenguaje sencillo o aún en términos de matemáticas superiores y álgebra de tensores.

Sus invenciones pueden adoptar estrofa y métrica clásicas, o libérrima y vanguardista; esto es: coplas inteligibles y populares o fragmentos de línea quebrada tan conmovedores y elitistas como incomprensibles, o tan obscuros como inquietantes.

¡Atrévase ahora a hacerse con Electrobardo por un precio rebajado (30% hasta fin de mes) que podrá pagar en cómodos plazos mensuales y libres de interés! 

Si su sensibilidad ha sido testada como mediana o media-superior hágase con él y evitará el aburrimiento o esas incómodas situaciones en que uno no sabe qué decir ni qué replicar. ¿Se lo va a perder? Podrá sorprender a sus amigos y parientes en reuniones familiares y escribir preciosas epístolas, firmadas como si fuesen suyas; Electrobardo no le demandará por ello, pues carece de derechos de autor. 

Si formaliza su pedido ahora, recibirá a Ciberpoeta en su domicilio sin gastos de envío y en un plazo máximo de tres días. Su paquete incluirá a Ciberpipo de regalo, electropajarito que acompaña los cibercantos de Electrobardo con trinos de celo primaveral añadiendo un refrescante toque pastoral a la belleza irrefutable de sus versos.

Warning, Warnung, Advertencia, خبرداری, সতর্কতা,  Manchachiy, चेतावनी, تحذير, предупреждение, avertissement, انتباہ

Antes de consumirlo, consulte con su terapeuta. Antes de emplearlo, lea los consejos del fabricante sobre secuenciación y especificaciones de uso. Absténganse de adquirirlo las almas testadas hipersensibles con percentil superior a 90. 

Contraindicaciones: El abuso de las creaciones de Electrobardo puede causar aturdimiento lírico, crisis de embelesamiento, ansiedad erótica o accesos de postración melancólica.


sábado, 4 de febrero de 2023

GERUNDIOS EN SANGRE

 

José María Waldo Echegaray y Eizaguirre (1832-1916)

OLVIDADO ECHEGARAY, PREMIO NOBEL

No somos nada, ni nadie. El manuscrito de una comedia inédita de don José Echegaray, excelente matemático, formidable ingeniero, físico y primer premio Nobel español en Literatura (1904) lleva dos décadas a la venta en Internet y nadie lo compra por unos miserables 1600€, nadie se interesa por él. 

¿Cómo cambian los tiempos? ¿Qué vueltas y sacudidas nos dan? "El Caballero de la Nada", llamaba Emilia Pardo Bazán al Tiempo, Señor Soberano. Y aunque no seamos como piedras, rodamos como cantos de río, ¡qué digo río!, torrencial corriente que nos arrastra al eclipse total del olvido. Aunque puede que la revuelta sea para mejor memoria: Se pensaba que el Greco era un pintor menor con defectos en la vista, hasta que la generación del 98 lo rehabilitó, lo hizo portento estético. 

En los tiempos de Echegaray, como en los nuestros, la ciencia no daba en España para muchas comodidades. Quiero decir que los sueldos de los científicos no servían ni sirven para mantener familias numerosas; la de Echegaray no lo fue, pero encontró con su teatro, ¡de enorme éxito ayer, considerado mediocre hoy!, ingresos sustanciosos para dotar sobrinas. Eso sí, tenía que escribir dos comedias o dramas por año. Y lo hizo, a parte sus numerosas obras científicas y su desvelo por buscarle nuevo rey a España...

De convicciones progresistas y liberales, creía que la regeneración de España dependía de la mejora en educación y de la importación de la ciencia europea. Estaba en lo cierto. Fue enemigo de la esclavitud y amigo de la libertad religiosa. Apostaba por el libre mercado, pero consciente de que resultaba impracticable en un país atrasado económicamente como su España del XIX. Polemizó en el Ateneo madrileño con Pablo Iglesias, el fundador del Psoe, porque el socialismo le parecía a Echegaray "la absorción del individuo por la sociedad y el Estado". Estaba en lo cierto. Oscar Wilde lo explica maravillosamente en uno de sus ensayos.

Según la Academia sueca, obtuvo Echegaray el Nobel (al alimón con el poeta provenzal Frédéric Mistral del que nadie se acuerda tampoco hoy) por conseguir revitalizar la magnífica tradición de la dramaturgia española. El premio sentó como una bofetada a la joven vanguardia de los escritores, llamada por Azorín "Generación del 98", para los cuales Echegaray era un representante de la España más rancia. Valle-Inclán le llamó "Viejo idiota". Se cuenta que, a pesar de ello, Echegaray ofreció su sangre con motivo de una grave enfermedad al pelijoso y atrabiliario escritor gallego y que el genial creador del esperpento no la aceptó: "no quiero la sangre de ese. La tiene llena de gerundios" -eso dicen que dijo el autor de Luces de Bohemia.

Tampoco gustó, ni a tirios ni a troyanos, el discurso que José Echegaray, hermano del también comediógrafo Miguel, pronunció con motivo de su ingreso en la Real Academia de Ciencias Exactas. Los revolucionarios atacaron sus tendencias liberales y los liberales le acusaron de maltratar a la ciencia española (país de extremosidades, de místicos y fanáticos, de quijotes y sanchos; hubo quien fue fusilado o tuvo que exiliarse por tibio en nuestra última guerra incivil o "cuarta guerra carlista"). No obstante, don José es considerado hoy el primer matemático español de su siglo, con valiosas contribuciones e importantes aportes también en física teórica.

Pío Baroja, por amigo de la ciencia y por liberal radical e individualismo ácrata, debió de sentir por Echegaray menos animadversión que sus compañeros de generación. El donostiarra recoge una jugosa anécdota sobre el polifacético polímata, que tampoco fue ajeno a las intrigas políticas de la época... 

A Echegaray le hicieron Ministro de Hacienda siendo ya viejo. Un periodista fue a entrevistarlo al ministerio y Echegaray le confesó que no sabía lo que debía hacer. El periodista quiso agradecer la sinceridad del sabio y despedirse amablemente del Nobel:

- - Don José, aquí no estará usted muy a gusto, porque este edificio es muy fresco.

A lo que Echegaray contestó:

- - Para fresco, yo.

Según Pío Baroja, esa frase "cínica y populachera" la pueden repetir la mayoría de los políticos españoles. A mí, más que cínica, me parece sincera, virtud que Baroja apreciaba en demasía.

Adenda. Las esdrújulas de Villaespesa

Asevera el catedrático de filología Jaime Siles Ruiz que no fue Echegaray quien ofreció su sangre a Valle-Inclán cuando el amputaron el brazo, sino Villaespesa (poeta que le dejó a deber un duro a Pío Baroja, sablazo que este recordó toda su vida). Y añade el filólogo que Valle-Inclán rechazó la generosa hemoferta del escritor almeriense porque estaría repleta de esdrújulas. 

Esto lo sé gracias a un correo de Antonio Carvajal, extraordinario poeta amigo, quien me confiesa que ha usado versos de Villaespesa: "dos en especial, endecasílabos y sin esdrújulas". Antonio Carvajal ha escrito sobre la métrica de La copa del rey de Thule, pues Villaespesa es poeta que le gusta tanto que, para no cansarse de él, nunca lo lee de seguido. 

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Fuentes: 

- Pío Baroja. Juventud, egolatría (1917), XVI, ed. Taifa, Barcelona 1987, pg. 152.
- Wikipedia

sábado, 31 de diciembre de 2022

BATALLAS DE MARCA & COPYRIGHT

 

Muñeca con el semblante de Liz Taylor
haciendo de Cleopatra VII

En septiembre de 1997 la poderosa empresa estadounidense de juguetes Mattel (fundada en 1945) acudió a los juzgados acusando al grupo musical danés Aqua de violación de su marca y de competencia ilegal por su popular canción "Barbie Girl" que contenía estrofas como "Bésame aquí, tócame aquí, listillo" sexualizando indebidamente a la púdica muñeca: la globalizada e internacional Barbie, muñeca "fashionista" de colección, con infinidad de trajes, cuerpos y peinados, que se ha mantenido joven durante 63 años con un novio perfecto llamado Ken Carson (nacido en 1961).

El fabricante denunciaba el hecho y solicitaba una indemnización por perjuicios y que el álbum del sello MCA fuera retirado del mercado y destruido. Aqua ganó el pleito por copyright gracias a que los abogados de MCA estuvieron dispuestos a luchar con uñas y dientes para que el single permaneciese en las listas de éxitos.

Una batalla entre marcas con la que Naomi Klein ilustra el capítulo sobre "Censura empresarial" de su libro NOLOGO. El poder de las marcas (Paidós, 2001).

Frédéric Beigbeder cuenta en su libro 13,99 euros (2000) que cuando ensayó como publicista usar la palabra "felicidad" en un eslogan, el departamento jurídico le explicó que no era posible porque la palabra "felicidad" estaba registrada por Nestlé. LA FELICIDAD PERTENECE A NESTLÉ, exclama con exageración mayúscula. Y añade que Pepsi quiere registrar el color azul.

Barbie, creada por Ruth Handler, esposa de un cofundador de Mattel, es una campeona de la autodeterminación: "Tú puedes ser lo que quieras ser", aunque, que sepamos, no padece disforia de género ni ha tomado la decisión de cambiar de género. Cuando fue creada las muñecas eran en general bebitos, así que parte de su éxito se debió a que proponía al usurario infantil un icono de mujer hecha y derecha que se dejaba vestir y desnudar. Una muñeca alemana Lilli la precedió. En USA, la Barbie tomó su nombre de la hija de Ruth, que se llamaba Bárbara. La muñeca cumple años el 9 de marzo. Mattel  afirma que se venden en el mundo tres muñecas Barbie por segundo.

El nombre "Barbie" ha acabado también sirviendo para calificar a una chica joven, demasiado estilizada y bastante superficial, popular y más interesada por la cosmética y el peinado que por su educación y formación cultural. Con todo, Andy Warhol le dedicó una de sus pinturas en 1984. La "Barbie negra" fue lanzada en 1980, pero todavía tenía rasgos caucásicos.


Barbie versus Lammily


En junio de 2012 dio la vuelta al mundo le imagen de la ucraniana Valerie Lukyanova, modelo e influencer de 31 años, por su parecido con la muñeca. Aunque afirmaba que su apariencia de muñeca era natural parece haberse sometido a numerosas cirugías para conseguir ostentar un aspecto surrealista.

Valeria usa lentes de contacto azules
sobre sus ojos naturalmente verdes


En noviembre de 2014 se lanzó al mercado la primera muñeca anti-Barbie: "Lammily", con celulitis, acné y tatuajes. Ya se han vendido más de 22 mil unidades. La creó el estadounidense Nickolay Lamm para enviar a las chicas un mensaje contrapuesto al de la rubia de Mattel.

A mí no me extrañaría que el modelo y traza de la Barbie haya favorecido la anorexia nerviosa en chicas predispuestas a ello por otros motivos. Así que veo con buenos ojos el invento de Lammily.

jueves, 22 de diciembre de 2022

EL TAMBOR DE ALMANZOR

ALMANZOR


Abu ʿAmir Muhammad ben Abi ʿAmir al-Maʿafirí, mejor conocido como Almanzor el Victorioso (939-1002) nació en Turrush una alquería de la iberia andalusí, no se sabe bien si cerca de Algeciras o de Granada. De ascendencia árabe yemení, en Córdoba se formó como alfaquí.

Cuenta Juan Eslava Galán que el general, invicto todavía, envió a su amigo el juez Abu Marwan tres muchachas vírgenes "tan bellas como vacas silvestres". Acompañó su regalo con un poema en el que deseaba al amigo: "¡Que Alá te conceda potencia para cubrirlas!" 

Eran otros tiempos, otras costumbres. Alá proveyó, pues el venerable anciano, robusto aún para la lid venérea, las desfloró a las tres prendas en una sola noche. Al día siguiente escribió a Almanzor: "Hemos roto el sello y nos hemos teñido con la sangre que corría. Volví a ser joven...".

Eslava Galán se preguntaba si habría recurrido el provecto juez a algún afrodisíaco de los que se vendían en los bazares de Al-Ándalus, como aquella pomada que estimulaba la erección a base de euforbio, natrón, mostaza y almizcle, ligados en pasta de azucena. También valían los sesos de cuarenta pajaritos cazados en época de celo, secos, triturados y mezclados con esencia de jazmín. Los libertinos de entonces, como los de ahora, buscaban también trufas para sus devaneos eróticos, esa maravillosa seta subterránea; o cantaridina, extraída de la mal llamada "mosca española", que en realidad es un escarabajo. La cantaridina dilata los vasos sanguíneos, facilita la erección aún sin deseo, pero puede fastidiarte el corazón.

Por la misma época, Ahmed Iben Farach, poeta de Jaén, escribía: 

"Estaba dispuesta a entregarse, pero me abstuve de ella y no caí en la tentación que me brindaba Satanás. No soy yo como las bestias aquellas que devoran rosas y alhelíes, dalias y lirios, y arrasan los jardines como pasto". 

Se trataba del amor udrí, sin sexo, contemplativo "que se goza de una morbosa perpetuación del deseo", dice Eslava Galán. Los Banu Udra (de donde viene "udrí") exaltaban en oriente la castidad, tal vez "pervertidos" por el monacato cristiano.

Así, quien evita la acción, evita el fracaso -como decía Lao Tsé. Y se libra de la tristeza post-coitum. El amor caballeresco fue otra cosa, sublimaba el impulso animal, pero sin renunciar del todo a la carne y santificando la unión sexual con la donna angelicata (Dante) como símbolo de perfección divina y éxtasis místico.

Francisco Umbral no vivía como vaciamiento triste la saciedad amorosa, sino como un levitar en paz en el "hueco, el silencio y la lucidez del post-coito. Es un momento de suprema apertura, de honda disponibilidad, de clara luz, y sólo por eso valdría el amor, por haber llegado a este puerto de sombra donde nada me ancla, a este estado -la única beatitud posible- de no desear, de no estar, de no ser". Y concluye diciendo que mientras el amor a la mujer se le apaga lentamente, a él el amor le deja una gran oquedad, el pecho abierto y los ojos inmensos, y entonces... "el mundo todo acude a llenarme, a cruzar, sin romperlo ni mancharlo, el cristal en que me he simplificado" (Mortal y rosa, 1975).

Pura transparencia.

jueves, 8 de diciembre de 2022

EFIALTÉS


JBL 2020, ceras, lápices, tintas y acuarelas


EFIALTÉS– Ἐφιάλτης, Efiáltēs, "el que (te) (a)salta". 

Demonio de la pesadilla, es íncubo o súcubo, según sea espíritu macho o hembra (los efialtés carecen de perspectiva de géneros y le tiran lo mismo a la pluma que a la carne o al pescado). Sus perversas intenciones son provocarte angustia mientras te atormentan con pesadillas. 

El Efialtés toma muchas formas, aunque todas son feas como adefesios. Se introduce por cualquiera de los agujeros corporales, estén puros o impuros, exentos u ocupados, eso le da igual, e incluso por sus ventanas, sobre todo si miras adonde no debes o te paras mucho delante de los escaparates ansiando poseer lo que no necesitas. Conócense casos en que se filtraron por las orejas con el ruido discotequero. 

Se aposentan en el tronco encefálico y el sistema límbico mayormente. Allí se sienten como en casa. Hay expertos que sostienen que acarician el neocortex; otros, que lo muerden. No se sabe de qué se alimentan concretamente, pero lo cierto es que minan tus energías y desgracian tus modales.

Con su habitual prosaísmo, nuestra psiquiatría llama "efialtés" al "transtorno de ansiedad". En nuestro mundo del "¿te lo vas a perder?" y del "¡porque tú lo vales!", en el que una tecnología cada vez más perfecta genera frustraciones cada vez más completas, los efialtés abundan tanto como las mascotas, y lo peor: defecan dentro del cerebro sin que te percates de ello. En la antigüedad, al poseído por un efialtés se le decía, groseramente, "que estaba cagado" y, en lugar de asistirle y curarle, se le marginaba insolidariamente. 

Los efialtés son invisibles, pero imaginables. Durante el día devoran la publicidad y la propaganda que estás viendo en cualquiera de tus monitores, especialmente la que ofende tu inteligencia si todavía te queda y no has caído en el sopor o la duermevela. ¡Ojo!, si te asaltan dos y no te sacudes por lo menos uno a tiempo, pueden llegar a asfixiarte por la noche o mientras aguardas a un tren que no llega.

EL REY SIMURG

 


Una vez el Rey pájaro Simurg dejó caer en el corazón de China una de sus espléndidas plumas, irisada y brillante. Jamás sus semejantes habían visto nada igual. Todos los pájaros que la alcanzaron a ver se entusiasmaron. Hartos de la anarquía en que vivían, miles de aves se agruparon un día con la ilusión de volar en busca del Simurg para proclamarlo su rey.

Sabían que su alcázar coronaba una montaña altísima y lejana. Eso no les amilanó. Atravesaron sierras escarpadas y mares traicioneros durante siglos de vuelo penosísimo hasta que, diezmados por sus esfuerzos y por el tiempo inexorable, sólo quedaron treinta peregrinos.

Por fin, los treinta, maltrechos, lograron el acceso a la antesala del palacio del Simurg. Sin embargo, en el instante mismo en que iba a producirse el encuentro prodigioso, descubren sorprendidos la maravilla: "perciben que ellos son el Simurg, y que el Simurg es cada uno de ellos y todos ellos".

Las últimas palabras entre comillas pertenecen al relato en que J. L. Borges recrea la antigua leyenda (Seres imaginarios, 1967). Para el escritor argentino el Simurg es un pájaro inmortal que se recoge, anida y reproduce, en las ramas del Árbol de la ciencia. Flaubert lo describió como ave de plumaje anaranjado y metálico con cabecita humanoide, con cuatro alas, garras de buitre e inmensa cola de pavo real.

La literatura mística musulmana usa el símbolo del Simurg. Según Luce López-Baralt fue el poeta persa Attar quien acuñó el nombre de esta enigmática ave en el siglo XII, como símbolo sagrado, en su Conferencia de los pájaros. Al parecer, "Simurg" significa en persa Pájaro-rey, pero también significa treinta pájaros.

No obstante, la fábula no es sólo un juego de palabras, también es una apología de la búsqueda (del orden, de la verdad, de la majestad, de la santidad) y de sus efectos transfiguradores. Uno busca ser aquello que persigue. A veces, quizá, lo logra.